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¿Por qué YO?

 

Es un programa en el que nosotros le pondremos en contacto con otra persona que ha sufrido su mismo tipo de cáncer. Cuando un ser querido es diagnosticado, es posible que se sienta impotente y abrumado/a. Sabemos que puede ser difícil lidiar con ese momento y por eso nosotros estamos aquí para ayudarle a sobrepasarlo. Los consejeros de coincidencia de parejas comprenden cómo se siente y saben que hablar con alguien que ha pasado por lo mismo es sumamente útil. No tiene que enfrentarse a esto solo/a. 
 

Necesitas consejería? escribenos a : consejeria@edificandovidas-elsalvador.org

 

¿Por qué a mí?

La primera pregunta que surge en gran parte de la gente cuando se le notifica sobre su diagnóstico de cáncer es: "¿qué hice mal?" o "¿por qué a mí?". Debido a que los médicos no pueden estar seguros sobre qué fue lo que originó el cáncer en cada persona diagnosticada, muchas personas suelen formarse ideas propias sobre las usas de su enfermedad. 

Algunas personas piensan que se les está castigando por algo que hicieron o que no hicieron en el pasado. La mayoría se pregunta si algo de lo que hicieron fue causa directa de su enfermedad. Otras personas piensan que si hubieran hecho algo de diferente manera, hubieran podido prevenir la enfermedad. 

Si usted está teniendo estos sentimientos, es importante saber que no es la única persona en tenerlos. Todos estos sentimientos y creencias son comunes entre los pacientes con cáncer. Pero el cáncer no debe verse como un castigo por cosas que haya o no haya hecho en el pasado. Evite culparse o buscar maneras de explicarse cómo podría haber prevenido el cáncer. El cáncer no es su culpa y casi nunca es posible determinar su causa exacta, en su lugar, enfóquese en cuidar de sí ahora, tanto física como emocionalmente.
 

¿Voy a morir?

Es normal pensar en la muerte cuando le informan sobre su diagnóstico de cáncer. Puede que se sienta mejor al saber que el pronóstico es muy bueno para muchas personas diagnosticadas con la enfermedad. Muchas personas todavía piensan que el cáncer es sinónimo de muerte, pero la realidad es que la mayoría de los casos de cáncer pueden ser tratados. Más de la mitad de las personas que desarrollen cáncer en la actualidad sobrevivirán. Existen hoy más de diez millones de personas viviendo en Estados Unidos que han tenido cáncer. 

La tasa de sobrevivientes entre los distintos tipos de cáncer varía bastante, por lo que es importante ver qué tan eficaz es el tratamiento para su tipo específico de cáncer. Aunque estas cifras proveen una idea general, tenga en cuenta que cada persona es única y que las estadísticas no pueden predecir exactamente lo que ocurrirá en su caso. Si tiene preguntas acerca de las probabilidades de cura para usted o quiere saber cuál es la expectativa de vida, hable con su equipo de atención médica, pues ellos conocen mejor su situación.

Algunas veces el cáncer que se detecta en la gente está ya en una etapa avanzada o es de un tipo agresivo, por lo que se les informa que su tiempo de expectativa de vida no es favorable. Toda esta información es muy difícil comunicarla y asimilarla en una misma sesión. La Sociedad Americana del Cáncer provee otras publicaciones que le pueden ayudar, tal como Cáncer avanzado o La atención de la persona con cáncer en el hogar: una guía para pacientes y sus familias.
 


 

El cáncer puede ser tratado

Cada caso de cáncer es diferente. Algunos de los casos de cáncer son más sencillos de tratar, especialmente si se detectan en las etapas iniciales, mientras que otros son más difíciles. En las últimas décadas, los doctores y científicos han logrado muchos avances en el tratamiento de algunas formas de cáncer. Muchas personas se recuperan completamente, mientras que otras viven años con el cáncer bajo control.

Incluso las personas que continúan viviendo con cáncer después del tratamiento, a menudo siguen adelante con pocos cambios en sus vidas. Para estas personas, el cáncer es una enfermedad continua que podría compararse con la diabetes. Muchas personas con diabetes llevan vidas normales al seguir su plan de tratamiento y muchos de los casos de cáncer pueden tratarse de esta forma.




¿Cómo puedo enfrentar al cáncer?

Recibir la noticia

Al comienzo, la mayoría de la gente necesita tiempo para asimilar que tiene cáncer. Necesita tiempo para pensar sobre qué es lo importante en su vida y para obtener apoyo de sus seres queridos. Este es un momento emocionalmente difícil para muchas personas. Es natural experimentar sentimientos de incredulidad, impacto, miedo y enojo. Estos sentimientos consumen mucha energía mental, lo que puede hacer difícil asimilar y comprender toda la información proporcionada por el equipo de atención médica. Probablemente necesitará algo de tiempo para digerir la noticia y entender su diagnóstico, así como lo que implican las opciones de tratamiento para usted y sus seres queridos, tanto física como emocionalmente. 

Puede que resulte útil saber que muchas personas con cáncer dicen que al ser informadas sobre su diagnóstico les dio la oportunidad de reconsiderar y poner la vida en perspectiva, así como la capacidad de encontrar fortalezas y habilidades que no sabían que poseían. Incluso hay quienes afirman que la experiencia eventualmente mejoró su calidad de vida.


Habilidades para enfrentar el cáncer

La gente enfrenta el cáncer como cualquier otra cosa que tiene que enfrentar en la vida: cada persona lo hace en su propia forma. El cáncer afecta el cuerpo y el estilo de vida en cada persona de distinta manera, y cada una tiene sus formas únicas de sobrellevar la enfermedad. Con el tiempo y la práctica, la mayoría encuentra la manera de llevar a cabo sus labores, pasatiempos y relaciones interpersonales. Encuentran un modo nuevo o distinto que les permite vivir sus vidas al máximo.



A medida que busca la mejor manera para enfrentar la situación, puede que quiera intentar alguna de las siguientes ideas:    



El cáncer y la depresión

Las personas suelen pasar por un periodo de aflicción y tristeza cuando se enteran de que tienen cáncer. Lamentan la pérdida de un estado de salud ideal y de la certeza en sus vidas. Esta tristeza podría parecerse a una depresión, pero no es lo mismo. La aflicción, es decir, los sentimientos de tristeza, miedo y enojo, así como momentos de llanto, es una reacción normal y saludable ante la noticia de un problema grave de salud. Por lo general, este periodo no dura mucho tiempo y es una respuesta normal a un cambio significativo en la vida de una persona.

Aproximadamente una de cada cuatro personas con cáncer realmente se deprime. Esto puede dificultar que estas personas sigan su plan de tratamiento debido a que no tienen los ánimos y la energía para hacer las cosas, lo cual les impide tomar decisiones, así como sentirse poco capaces o útiles. Hable con su doctor si tiene inquietudes o preguntas sobre la depresión. 

  • Señales de depresión
    • Puede que tenga una depresión si su periodo de aflicción:
      • Se prolonga por semanas y parece no mejorar.
      • Le hace sentir desvalidez y desesperanza.
      • Afecta a menudo sus actividades cotidianas (como el estar demasiado triste como para salir de la casa o levantarse de la cama).

 

  • Recibir ayuda


Para algunas personas que estén teniendo una depresión, admitirlo puede que les sea vergonzoso o angustiante. Puede que sea útil saber que la depresión puede ser por causa de cambios químicos que se dan en su cuerpo ante la presencia del cáncer. La depresión no es un signo de debilidad, ni tampoco es culpa de nadie y puede ser tratada con medicamentos, asesoría o una combinación de ambos. El tratamiento contra la depresión le ayuda a sentirse mejor y a recobrar la sensación de control y optimismo.

 

¿Cómo hablo sobre mi diagnóstico con las demás personas?

 

  • Su familia


Un diagnóstico de cáncer a menudo afecta los roles y las rutinas familiares. Por ejemplo, su familia podría necesitar ayudarle con las tareas que antes usted realizaba sin la ayuda de nadie. Usted y sus seres queridos deberán hablar sobre qué cambios requerirán hacerse en las rutinas familiares. De esta forma, pueden tomar decisiones como un equipo y colaborar para facilitar la situación en lo posible con los cambios que ahora serán parte de la vida como familia. 

Puede que no pueda hacer todo lo que solía hacer o que sienta temor de convertirse en una carga para sus seres queridos. Pero si no hay razones médicas que indiquen lo contrario, continúe haciendo todo lo que antes acostumbraba hacer. Usted y su familia tampoco deberán de dejar hacer las cosas que antes hacían juntos, como juegos de mesa, andar en bicicleta o cualquier otro pasatiempo. Continuar haciendo esto constituye una forma sana y divertida de seguir trabajando como un equipo.

  • "Proteger" versus compartir


El cáncer afecta a toda la familia, no solamente a la persona a quien se le detecta. En ocasiones, algunos familiares pueden tratar de "protegerlo" a usted, o a otros miembros de la familia, de noticias o eventos desagradables. Esto ocurre incluso en las familias con hijos que ya son adultos. Pero no es posible proteger a alguien de esta manera todo el tiempo, y consume mucha energía que podría destinarse en formas más provechosas. Si su familia parece estar esforzándose mucho por buscar cómo evitar que usted se altere, podría comentar de forma gentil que podrían emplear mejor sus energías brindándole su apoyo y atendiéndose a sí mismos. 

Cuando comunica a su familia cómo se siente, tanto emocional como físicamente, podrán entender mejor por lo que está pasando y así brindarle apoyo y ayudarle a tomar decisiones informadas.
 

  • Formas de sobrellevar sentimientos inesperados


Los familiares a veces experimentan resentimientos o enojo cuando uno de ellos está enfermo y no puede cumplir con sus responsabilidades durante algún tiempo, aún en las familias más unidas. Este es especialmente el caso cuando la situación se prolonga por un largo tiempo. Ya sea que lo expresen abiertamente o no, puede que los miembros de la familia sientan molestia con usted porque sus vidas se están viendo afectadas por su enfermedad. Si bien usted pudiera ser el blanco para dicho enojo, recuerde que la culpa es de las circunstancias y no de usted. Trate de recordar que el enojo no es contra usted personalmente.

Aunque este tipo de enojo puede crear confusión y perturbar a todos, es una respuesta normal a un cambio de vida significativo. Lo mejor para todos es ser honestos con sí mismos acerca de sus sentimientos. A menudo el miedo ante el futuro y los sentimientos de culpa, frustración y confusión causan menos molestias cuando usted los comparte con otras personas de una forma calmada y honesta. Esto también les ayuda a sentirse liberados de las preocupaciones y los miedos que no habían comunicado. Usted, junto con ellos, puede comenzar a sentirse más esperanzado sobre el futuro.

Algunas veces usted y sus seres queridos sentirán que no están en armonía. Por ejemplo, usted podría tener muchas esperanzas, mientras que su cónyuge podría tener angustia o viceversa. Esto puede ser desalentador, pero debe recordar que las personas reaccionan de diferente manera ante las situaciones difíciles. Algunos miembros de la familia tal vez se dejen absorber más por el trabajo, algunos podrían reaccionar involucrándose más de la cuenta en su tratamiento o en su vida personal, mientras que otros podrían alejarse de la situación e involucrarse en actividades fuera de la casa. Aunque pudiera ser difícil, el hablar sobre sus diferentes estilos para enfrentar la situación les ayudará a respetarse, a entenderse unos a otros y, al final de cuentas, a trabajar juntos.

 

  • Nuevas relaciones


Si es una persona soltera y tiene cáncer, podría tener dudas acerca de cuándo y cómo compartir esta noticia con una nueva pareja sentimental. A medida que usted va conociendo a la persona, puede que sea más fácil saber cuándo es el momento apropiado para darle la noticia. Tenga confianza en usted para juzgar cuál es el mejor momento para compartir este aspecto de su vida. Usted decide si dará a conocer esto al principio de la relación, o más tarde. Recuerde que la decisión es suya. Cual sea la reacción, no olvide que no es culpa suya si la respuesta de tal noticia no es la ideal por parte de la otra persona. Podría serle útil practicar con un amigo lo que dirá, antes de decírselo a su nueva pareja.

 

  • Cómo hablar con los niños sobre el cáncer


Si en su familia hay niños pequeños, tal vez se pregunte cómo ellos responderán a su enfermedad. La manera de reaccionar de un niño a una noticia perturbadora a menudo depende de cómo los adultos manejen la situación. En muchas de las veces, los adultos tienen sus propias ideas muy arraigadas sobre su diagnóstico de cáncer, y tal vez quieran proteger a los niños de sus temores y preocupaciones. Los familiares deberán decidir con antelación la mejor forma de informar a los niños sobre el cáncer.

Si los niños no reciben respuestas honestas a sus preguntas, lo que ellos puedan imaginar puede que ser incluso peor y alterarlos más. Tanto los adultos como los niños pueden aprender a enfrentar el cáncer y sus tratamientos. Cuando hable con los niños sobre el cáncer, debe brindarles información sencilla y verdadera que puedan asimilar. Lo mejor es brindarles la información poco a poco según sea lo apropiado para la edad del niño y su nivel de comprensión. Asegúrese de dar a los niños la oportunidad de que hagan sus preguntas y que éstas le sean respondidas. 

Si le gustaría recibir la ayuda de algún experto, podría ser útil que algún consejero escolar o trabajador social hable con los niños. Estos profesionales podrían conocer grupos de apoyo para niños en su área y también le pueden ofrecer al niño una fuente de apoyo fuera de la familia.

 

  • Sus amigos y familiares adultos


La decisión de hablar de su diagnóstico con sus amigos y familiares adultos es completamente suya. Al principio, puede que usted sólo quiera hablar con su pareja y con uno o dos amigos o miembros de la familia. Con el tiempo, podrá aumentar gradualmente el círculo de amigos y seres queridos a quienes quiera compartir esta información. Por lo general, lo mejor es ser honestos respecto a su enfermedad. Mantener en secreto su estado puede causar más tensión en los momentos en que usted podría necesitar el apoyo de los demás. Recuerde también que sus amigos muy probablemente se enterarán de su cáncer en algún momento. Si y cuando esto llegue a pasar, puede que sientan resentimiento por que no se los dijo antes, lo cual a veces puede dificultar que en el futuro le ofrezcan su apoyo. 

Antes de hablar con otras personas acerca de su enfermedad, tome en cuenta sus propios sentimientos, las razones por las que hablará con ellos y lo que puede esperar de ellos. Las personas reaccionan de forma diferente ante las noticias perturbadoras, por lo tanto querrá prepararse para las distintas reacciones. Muchas de las veces las personas no saben qué decir, lo que hace que se sientan incómodas o se comporten torpemente al hablar del tema. Es posible que se sientan tristes o teman causarle preocupación, o que se retracten o distancien a sí mismos sin explicar a qué se debe que sientan tristeza. Algunas personas podrían reaccionar de manera extremadamente amable y atenta o hacer demasiadas preguntas personales. 

Algunas veces las personas, reaccionan de una manera hiriente, aunque ésta no es la intención, debido a su propio miedo o falta de información. Por ejemplo, alguien puede decir, "Yo sé exactamente cómo te sientes", cuando nunca ha pasado por la experiencia de tener cáncer. Esto puede molestarle, pues usted sabe que no es cierto. También es posible que alguien comience a contarle una historia triste y desalentadora de otro paciente que murió de cáncer. ¡Esto es lo último que usted quiere o necesita escuchar! Algunas veces las personas simplemente hablan porque sienten la necesidad de responder, pero desconocen qué comentario apropiado pueden hacer. Usted puede ayudar diciéndoles que sólo necesita que ellos le escuchen, y que no es necesario que le digan otra cosa que no sea que ellos se preocupan y están ahí por usted. 

Lo más probable es que sus amigos tienen buenas intenciones y que quieran ayudarle de cualquier manera posible, pero no están seguros cómo pueden ser útiles. Prepárese para indicarles cómo podrían exactamente apoyarle. Podría ser que les pida algún favor como llevarle al centro de tratamiento, hacer las compras en el supermercado o llevar a los niños al colegio o a sus actividades extraescolares, o bien, cuidar de su mascota.

Una vez que las personas hayan tenido el tiempo para ajustarse a la noticia, procure tenerles al tanto de lo que está pasando con usted. Explíqueles qué tipo de cáncer tiene y los tratamientos que necesitará. Déles un panorama claro y honesto de su situación y dígales que el cáncer no es una sentencia de muerte y que no pueden "contagiarse". Vea qué es lo que ellos piensan al respecto y responda a todas sus preguntas. Hable de manera directa y clara, y exprese abiertamente sus necesidades y sentimientos. Usualmente causa más tensión ocultar las emociones que expresarlas. Compartir esto puede ayudarle tanto a usted como a sus seres queridos.