ALIMENTO PARA EL ALMA

ALIMENTO PARA EL ALMA

ÉL, ENSANCHA MI TERRITORIO
1ª Crónicas 4:10
Ésta es una de las porciones de la Palabra de Dios que atesoro en mi corazón, en ella se encierran acciones llenas de Gracia (de parte de Dios) hacia nosotros. Y ahora que celebramos 10 años de existencia de la Fundación Edificando Vidas, deseo honrar a su fundadora y uno de los pilares claves del éxito que Dios ha permitido tener en estos primeros 10 años de existencia, y me refiero a mi amiga y hermana en Cristo – Marcella Carrillo –
Hace un poco mas de 10 años, Marcella estaba pasando por uno de los momentos mas difíciles de su vida, pero también por el momento que marcaría su vida para siempre; porque la acercaría a Jesucristo de una manera espectacular. Al pasar por la experiencia del cáncer, recibiría el llamado de Dios para fundar una organización que sería de bendición (no solo para ella y familia) a miles de personas que hasta el día de hoy han pasado por las alas de bendición de la Fundacion Edificando Vidas.
Todo comenzó con la aplicación de este versículo de la Biblia en donde Marcella ora al Señor, pidiendo que perdone sus pecados, que la bendiga y que ensanche su territorio, si y solo si, Tu mano está conmigo, para librarla del mal y no reciba daño … ¡¡Y Dios le otorgó lo que pidió!! (1° Crónicas 4:10 – parafraseado).
Desde ese momento han pasado muchas cosas, tristes y alegres, fáciles y también difíciles, pero en todas ha estado la Mano de Dios. El propósito que nuestro Señor Jesucristo tenia y sigue teniendo para la vida de Marcella y la de todos que formamos parte de la gran familia de Edificando Vidas. Seguimos adelante llevando amor al paciente con cáncer y su grupo familiar, con sueños y objetivos claros hacia donde Dios nos lleva; ya pasamos las fronteras patrias, ahora somos regionales y hasta continentales, al tener alianzas con organismos a nivel mundial, que luchan en diferentes áreas para vencer la enfermedad. Somos más estratégicos, tenemos más presencia en la sociedad salvadoreña, somos un punto de referencia en el combate del cáncer, buscamos que se respeten los derechos del paciente en la sociedad salvadoreña, celebramos la vida y anunciamos a Cristo.
Este año abrimos nuestra primera clínica de diagnostico temprano y soñamos desde ya, con un albergue para pacientes y su grupo familiar. Y para el próximo quinquenio vamos por el Hospital para pacientes con cáncer de la Fundación Edificando Vidas. Sin duda, ¡Dios ha sido bueno! Y cada mañana amanecemos confiando en Él, viéndolo a Él, dándole la Gloria y Honra a Él, quien nos ha sacado de la muerte para darnos vida, una vida plena y abundante – Juan 10:10 –
Gracias Marcella por escuchar la Voz de Dios cuando habló a tu vida en ese hospital, gracias por obedecer el llamado de servir y amar al paciente con cáncer, gracias por que, con la ayuda de Jesucristo, has vencido la enfermedad y todo obstáculo que se ha presentado a tu vida.
¡Te amamos y bendecimos tu vida, en el nombre de Jesús! Con todo el amor y admiración de los que formamos parte de la Fundación Edificando Vidas.
¡No tenemos límites ni fronteras, Dios guía nuestro trabajo!

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ÉL, ENSANCHA MI TERRITORIO
1ª Crónicas 4:10
Ésta es una de las porciones de la Palabra de Dios que atesoro en mi corazón, en ella se encierran acciones llenas de Gracia (de parte de Dios) hacia nosotros. Y ahora que celebramos 10 años de existencia de la Fundación Edificando Vidas, deseo honrar a su fundadora y uno de los pilares claves del éxito que Dios ha permitido tener en estos primeros 10 años de existencia, y me refiero a mi amiga y hermana en Cristo – Marcella Carrillo –
Hace un poco mas de 10 años, Marcella estaba pasando por uno de los momentos mas difíciles de su vida, pero también por el momento que marcaría su vida para siempre; porque la acercaría a Jesucristo de una manera espectacular. Al pasar por la experiencia del cáncer, recibiría el llamado de Dios para fundar una organización que sería de bendición (no solo para ella y familia) a miles de personas que hasta el día de hoy han pasado por las alas de bendición de la Fundacion Edificando Vidas.
Todo comenzó con la aplicación de este versículo de la Biblia en donde Marcella ora al Señor, pidiendo que perdone sus pecados, que la bendiga y que ensanche su territorio, si y solo si, Tu mano está conmigo, para librarla del mal y no reciba daño … ¡¡Y Dios le otorgó lo que pidió!! (1° Crónicas 4:10 – parafraseado).
Desde ese momento han pasado muchas cosas, tristes y alegres, fáciles y también difíciles, pero en todas ha estado la Mano de Dios. El propósito que nuestro Señor Jesucristo tenia y sigue teniendo para la vida de Marcella y la de todos que formamos parte de la gran familia de Edificando Vidas. Seguimos adelante llevando amor al paciente con cáncer y su grupo familiar, con sueños y objetivos claros hacia donde Dios nos lleva; ya pasamos las fronteras patrias, ahora somos regionales y hasta continentales, al tener alianzas con organismos a nivel mundial, que luchan en diferentes áreas para vencer la enfermedad. Somos más estratégicos, tenemos más presencia en la sociedad salvadoreña, somos un punto de referencia en el combate del cáncer, buscamos que se respeten los derechos del paciente en la sociedad salvadoreña, celebramos la vida y anunciamos a Cristo.
Este año abrimos nuestra primera clínica de diagnostico temprano y soñamos desde ya, con un albergue para pacientes y su grupo familiar. Y para el próximo quinquenio vamos por el Hospital para pacientes con cáncer de la Fundación Edificando Vidas. Sin duda, ¡Dios ha sido bueno! Y cada mañana amanecemos confiando en Él, viéndolo a Él, dándole la Gloria y Honra a Él, quien nos ha sacado de la muerte para darnos vida, una vida plena y abundante – Juan 10:10 –
Gracias Marcella por escuchar la Voz de Dios cuando habló a tu vida en ese hospital, gracias por obedecer el llamado de servir y amar al paciente con cáncer, gracias por que, con la ayuda de Jesucristo, has vencido la enfermedad y todo obstáculo que se ha presentado a tu vida.
¡Te amamos y bendecimos tu vida, en el nombre de Jesús! Con todo el amor y admiración de los que formamos parte de la Fundación Edificando Vidas.
¡No tenemos límites ni fronteras, Dios guía nuestro trabajo!

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